Jesús Conde, periodista en eldiario.es y voluntario en distintos campos de refugiados, ofreció el pasado mes de noviembre una charla para hablar de la situación actual de los refugiados. “La vida de estas personas corre peligro, por lo que deberían ser acogidos. Sin embargo, este derecho es un proceso largo y árido”, afirmó Conde.


El conferenciante situó a los alumnos del ciclos formativo de Integración Social en la Jungla de Calais, que es el nombre empleado por los medios de comunicación para referirse a un campamento provisional (ilegal) situado en la ciudad francesa de Calais. Allí hay más de un millar de personas que esperan una oportunidad para llegar a Reino Unido y así poder reagruparse con sus familias.  

A pesar de que las imágenes hablan por sí solas y la situación de los refugiados y de cómo están distribuidos es parecida a la de un campo de concentración, el trabajo de los voluntarios hace que se mantenga la esperanza.

Existen dos aulas educativas para poder aprender idiomas y resolver cuestiones tan importantes como la solicitud de asilo. En estos espacios se crean puntos de encuentro para la distribución de alimentos, de ropa, incluso han llegado a crear puntos de agua para el aseo personal. Las mujeres y los niños se ven doblemente afectados.

“El gobierno griego es diferente al francés y la situación de los refugiados allí es un poco más alentadora”, afirmó Conde. “Los refugiados aquí, en lugar de campamentos, se encuentran en “sharks”, que son lugares desocupados por los griegos y que se incluye dentro de la sociedad, como un antiguo hotel”, relat el conferenciante.

Estas personas necesitan atención psicológica, sanitaria, judicial, en definitiva, un empoderamiento para desenvolverse en una nueva vida.

“No podemos dejarnos llevar por el racismo y la xenofobia y sí por los derechos humanos”, finalizó Conde.

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